Nuestras acciones en las redes sociales pueden afectar a otras personas de manera positiva o negativa.
Un comentario, una imagen o una publicación pueden influir en la autoestima, la reputación y las emociones de alguien. Compartir información sin permiso puede vulnerar su privacidad, y un mensaje ofensivo puede generar daño emocional o incluso situaciones de acoso.
Pero también podemos generar un impacto positivo: apoyar, informar con responsabilidad y promover el respeto
