El acceso a Internet es un paso fundamental pero no suficiente. La inclusión digital implica mucho más, es la adquisición de conocimientos y pensamiento crítico frente a lo que ofrece la herramienta. Es como pensar que el simple acto de votar nos construye como ciudadanía. Las herramientas de por sí no son buenas ni malas, son potencias que pueden usarse en ambos sentidos.
