La difusión sin consentimiento de fotos íntimas rompe los límites entre lo público y lo privado, exponiendo la vulnerabilidad de la persona. En la ciudadanía digital, es fundamental respetar esos límites para proteger derechos como la privacidad y la dignidad. Ser ciudadano digital implica ejercer responsabilidad y respeto en el uso y la difusión de contenidos, promoviendo un entorno seguro y ético para todos en el mundo digital.
