Tener acceso a Internet es un paso clave, pero no suficiente para ser consideradas ciudadanas digitales. Dana y Vane ahora tienen la conectividad, pero ser ciudadanas digitales implica también saber usar críticamente la tecnología, proteger sus datos, participar activamente en la vida digital y desarrollar habilidades para resolver problemas en entornos virtuales.
En resumen, tener WiFi es solo el comienzo: la ciudadanía digital se construye con educación digital, conciencia y participación.
